miércoles, 8 de enero de 2014

Parpadear es muy importante

Los párpados son unas membranas que cubren la parte exterior ocular con la tarea de defender los ojos. No trabajan solos y las pestañas les ayudan a cumplir su función.
Mediante el parpadeo se consigue la difusión de la lágrima y su distribución homogénea sobre la superficie ocular. Normalmente la tasa de parpadeo es de entre 5 y 15 veces por minuto pero puede verse afectada por acciones (estar con ordenadores, móviles la disminuye mucho…) o factores ambientales (entrada de partículas en ojos, humedad…)
Las funciones del parpadeo y la película lagrimal son concretas:

Función defensiva: la lágrima está compuesta de anticuerpos, que alteran y atacan las paredes de las bacterias muy presentes en los bordes palpebrales y arrastran pequeños desechos con el parpadeo.

Metabólica: La córnea necesita oxígeno para vivir y al ser una túnica transparente y no vascularizada necesita el oxígeno que le confiere la lágrima en su parte externa. El aporte de oxígeno puede ser menor en personas que usan lentes de contacto, por ejemplo, teniendo riesgos de hipoxia si hacen mal uso.

Óptica: La lágrima está en contacto con la cara anterior de la córnea formando una superficie homógenea que se puede romper si no parpadeamos lo suficiente o con factores ambientales (calefacción, aire…) empeorando así la calidad visual.

Humectante: Impide la desecación de la córnea.

Fotoprotectora: Absorbe parte de los rayos ultravioletas de la luz solar.

Acción reflejo:  Además de parpadear como acto reflejo para evitar agresiones de cuerpos extraños y deslumbramientos molestos.                                                                                                                                    


No es tan fácil
El hecho de parpadear es un acto semi involuntario y es necesario un parpadeo completo en el que el párpado superior sea capaz de subir y bajar completamente ( lo realiza el músculo elevador) y que el párpado inferior haga un movimiento oblicuo para llevar los desechos hacia el punto lagrimal.
En clínica nos encontramos que hay muchas personas que no realizan un parpadeo completo produciendo síntomas de sequedad ocular y mayor tasa de infecciones oculares.

Por la tanto es importante desde la optometría defender la importancia del parpadeo y los beneficios de realizar ejercicios centrados en mejorar el parpadeo. (Abrir y cerrar los ojos, cerrar los ojos fuertemente, realizar parpadeos rápidos…).