jueves, 11 de abril de 2013

Fluoresceína


Colorante ocular

 La fluoresceína es el colorante más usado en los gabinetes optométricos de las ópticas para controlar la salud ocular. Su uso es imprescindible ya que consigue mejorar la observación y permite la adaptación de lentes de contacto especiales.
La fluoresceína es un colorante de bajo peso molecular, elevada solubilidad en agua y fluorescencia cuando se expone a luz de longitud de onda azul cobalto (465 a 490 nanómetros). También se utiliza para la detección de defectos epiteliales corneales desde finales del siglo XIX.


Fluoresceína: Aplicaciones



- Detección de defectos epiteliales. Se usa tanto en forma de colirio como en tiras de papel teñido. Los defectos epiteliales de mayor tamaño (erosiones, úlceras…) son fácilmente visibles iluminando el ojo teñido con una luz azul cobalto. Si la alteración es más leve es preferible colocar un filtro amarillo sobre el sistema de observación para resaltar más la fluorescencia.
- Tiempo de rotura lagrimal (break-up time, BUT). Es uno de los test más usados para valorar el ojo seco. Se mide el tiempo que tardan en aparecer zonas libres de colorante en las que la lágrima se ha evaporado tras un parpadeo.
- Aclaramiento lagrimal. Colocando una tira de Schirmer en el fondo de saco y evaluando la concentración de fluoresceína 10 minutos después de su instilación por la intensidad del color de la tira.
- Otras aplicaciones son angiografías de fondo de ojo, medida de la permeabilidad endotelial y epitelial,observar la cantidad de la producción de humor acuoso, valoración de pérdidas de humor acuoso, … cuyo uso es más frecuente en oftalmología.

Fluoresceína: Práctica común

La fluoresceína se utiliza en todas las adaptaciones o revisiones de lentes de contacto. En las duras para comprobar su colocación y en las blandas para saber si hay algún daño sobre la córnea.
Existe una fluoresceína de elevado peso molecular para usar con lentillas blandas pero no es una práctica común, salvo en adaptaciones con lentes de contacto híbridas (tienen el borde de material blando y el centro de material rígido).
La fluoresceína en tiras tiene un precio elevado por lo que también se puede encontrar en bote, pero conteniendo conservantes y posibilidad de contaminación bacteriana.