lunes, 29 de abril de 2013

Derrames oculares

Es la forma coloquial de llamar a las hemorragias subconjuntivales o hiposfagma.

Dentro de nuestra rutina diaria, una de las consultas más comunes en nuestros gabinetes de optometría son las de los derrames oculares. Es típico encontrarnos con un paciente asustado por la "vistosidad" de este tipo de hemorragias, ya que suelen ser muy llamativas y vienen alertados por un amigo o familiar. La agudeza visual no estará alterada, no se suele sentir ningún dolor intenso y la mancha irá oscureciéndose hasta que se reabsorba por sí sola.
Lo que ocurre es debido a que un vaso sanguíneo se rompe y la sangre se acumula debajo de la conjuntiva.
Aunque pueda parecer escandalosa, es muy común e inofensiva por sí misma, y no es un problema visual. En caso de que se repitiera con frecuencia sería conveniente realizar un análisis sanguíneo y  una toma de la tensión arterial.
Aunque mucha gente llegue pidiendo una medida de la tensión ocular, no está relacionado con el cuadro. Un glaucoma ni en un cuadro agudo provoca este tipo de hemorragias.

¿Por qué se producen?

Pueden estar provocadas por muchas causas, las principales son:
Por un golpe. Son como los moratones que aparecen en la piel. En caso de que el golpe sea fuerte sería conveniente un examen del globo ocular por posibles daños causados por el trauma. 
En otras ocasiones la persona no ha sido siquiera consciente del golpe ya que los vasos conjuntivales son pequeños y sensibles.
Por un esfuerzo físico grande, por una subida aguda de la tensión arterial o venosa. ( Una tos , levantar gran peso, vómitos...)
Por la maniobra de Vasalva.
Por problemas en tensión arterial. ( Cuando se produce de forma repetida, puede ser síntoma de hipertensión)
Problemas de coagulación en la sangre (ya sea por características de la persona, por enfermedades o por alguna medicación).

¿Qué tratamiento tiene?

Ninguno. Por muy llamativos que parezcan no hay ningún tratamiento para que se reabsorban más rápidamente.
En algunos casos se prescriben lágrimas artificiales por la molestia en el parpadeo debido a la elevación de la conjuntiva bulbar donde se halla la acumulación de sangre.

¿Tiene importancia?

 En la mayoría de los casos no hay que hacer nada ni son preocupantes. Salvo que se produzcan en repetidas ocasiones o que hayan sido producidas por un traumatismo fuerte, motivos por los que deberíamos realizarnos una analítica y  tomarnos la tensión arterial en el primer caso o una exploración ocular exhaustiva en el segundo.