jueves, 7 de junio de 2012

Decálogo: Lentes de contacto y verano

  • Para prevenir la irritación del ojo, lo mejor es utilizar gafas acuáticas encima de las lentes de contacto para nadar y bucear y evitar el contacto de los ojos con el agua.
  • Después de bañarte o de practicar deportes acuáticos, procura enjuagar las lentes con la solución. De este modo, te aseguras de que quedan libres de los gérmenes que hayan podido alcanzar el ojo a través de alguna salpicadura de agua.
  • No es recomendable la extracción de la lente de contacto inmediatamente después de salir del agua. Lo mejor es esperar un tiempo para que la lente se vuelva a hidratar correctamente con la lágrima, de modo que recupere su movilidad en el ojo.


  • Respeta las pautas de reemplazo de las lentes establecidas por tu óptico-optometrista o, lo que es lo mismo, no prolongues el uso de las lentes desechables más allá del tiempo recomendable.
  • Espera media hora por las mañanas para que tus ojos respiren antes de ponerte las lentes de contacto. Asimismo, al final del día, quítate las lentes al menos media hora antes de irte a dormir.
  • Dado que en verano sudamos más, debemos procurar que las gotas de sudor no entren en los ojos, ya que pueden contener bacterias. Además resulta recomendable beber mucha agua para evitar la deshidratación derivada del calor.
  • El aire frío y seco del aire acondicionado puede provocar incomodidad con las lentes de contacto. Consulta con tu óptico - optometrista acerca del uso de gotas humectantes.
  • Si tienes los ojos hinchados, llorosos o rojos, deja de usar temporalmente las lentes de contacto hasta que vuelvan a la normalidad.
  • Utiliza únicamente las soluciones prescritas por tu óptico - optometrista para la limpieza y la desinfección, ya que el agua, sea del grifo o embotellada, contiene microorganismos que pueden resultar perjudiciales.
  • Gafas de sol, el complemento imprescindible.