viernes, 16 de marzo de 2012

Práctica deportiva: actividades de alto riesgo para la visión

La práctica de deportes como fútbol, golf, baloncesto, tenis y atletismo sin la debida protección, puede provocar consecuencias que van de moretones, hemorragias y predisposición a cataratas, hasta desprendimiento de retina y  en casos graves pérdida del globo ocular.
Cada año tienen lugar cerca de setenta mil accidentes oculares relacionados con la práctica de algún deporte, en España, de los cuales más de la mitad requieren atención médica u hospitalización.

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Paradójicamente el 90% de dichas lesiones pudieron haberse prevenido con el uso apropiado de protección ocular.
En la práctica deportiva los ojos son una de las zonas más vulnerables del cuerpo con un alto riesgo de sufrir unas lesiones. Sin embargo, tanto los deportistas amateur como los profesionales, suelen olvidarse de su visión, cuando deberían brindarle protección al igual que el usar cascos, rodilleras, coderas y otros elementos para proteger su cabeza y cuerpo.
Sean actividades de grupo como el fútbol y el baloncesto, o individuales como golf, ciclismo o footing, en todos los deportes siempre hay riesgo de sufrir lesiones durante su práctica, principalmente en actividades de contacto o que involucran el uso de instrumentos como pelotas.
Las lesiones oculares ocupan un importante porcentaje del universo de accidentes deportivos, tanto en quienes lo practican de manera profesional, pero mayormente en quienes lo hacen de forma amateur.
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Los tipos más comunes de lesiones en los ojos son el golpe directo, las lesiones penetrantes y las lesiones por radiación proveniente de los rayos solares.
Los golpes directos pueden causar la mayoría de las lesiones oculares en el deporte, actividades como squash, badminton, tenis... El tipo de lesión depende del tamaño, la velocidad y la dureza del objeto que golpea al ojo, y van de una simple moretón, inflamación, hemorragias internas y fracturas, hasta catarata, desprendimiento de retina, daño al nervio óptico, y en casos graves, ruptura del globo ocular, con la probabilidad de pérdida de la visión.
Menos comunes, las lesiones penetrantes caracterizadas por rasguños y cortaduras, pueden ser provocadas por dedos, rotura de un lente u objetos afilados o puntiagudos que se inserten en el ojo. Dichas lesiones pueden variar de un arañazo en la parte frontal del ojo hasta laceraciones en el párpado o globo ocular.
Muy importante por los posibles riesgos a largo plazo son las lesiones por radiación, originadas por la exposición constante a los rayos ultravioleta solares, situación que afecta a quienes practican deportes al aire libre como golf, futbol, esquí, footing, ciclismo, tiro con arco, entre otros.
La exposición a los rayos UVA incrementa el riesgo de lesiones como quemaduras de la superficie ocular, aparición de cataratas, tumoraciones en la conjuntiva y lesiones en la retina como la degeneración macular relativa a la edad, eventos que pueden ocasionar debilidad visual y en algunos casos ceguera.
La clave para evitar riesgos oculares es mediante el uso de lentes de protección para reducir la frecuencia y gravedad de las lesiones. Los lentes protectores para actividades deportivas deben estar elaborados de policarbonato (material ligero y resistente a fuertes impactos).

Para deportistas que practican actividades al aire libre como el golf, el footing y el tiro con arco, es fundamental que usen lentes que bloqueen la radiación solar, como los lentes Transitions fotocromáticos, los cuales tienen la capacidad de bloquear el 100% la radiación UVA y UVB, y al adaptarse automáticamente a cambios prácticos, pues ayudan a reducir los molestos deslumbramientos: aspectos importantes para un buen desempeño en la actividad deportiva.










Fuente: Imagen Optica