lunes, 12 de marzo de 2012

ALERGIAS PRIMAVERALES

Con la llegada de la primavera en el hemisferio norte, el sol empieza a regalarnos su luz, calor y color, pero también recibimos más radiación solar y por ello se hace más necesaria la protección de nuestros ojos frente a los rayos solares con unas gafas perfectamente homologadas y adquiridas en establecimientos autorizados como las ópticas. Además, con la primavera el campo empieza a renacer, a llenarse de colorido con la aparición de flores vistiendo de alegres y llamativas tonalidades acompañadas de sugestivas fragancias, aunque también de molestos inconvenientes para quienes padecen alergias. Entre las más comunes ocasionadas por los pólenes se encuentra la rinitis alérgica estacional, también conocida como fiebre del heno.
Además de molestias respiratorias, congestión nasal, estornudos, tos y picor en la nariz y la garganta, la alergia estacional también presenta síntomas oculares como: picor y enrojecimiento de los ojos, sensación de cuerpo extraño o hinchazón de los párpados, lagrimeo y fotofobia ligera o sensibilidad a la luz.
Desde el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas se aconseja extremar la protección de los ojos frente a las alergias primaverales, sobre todo si se utilizan lentes de contacto. Muchos usuarios de lentes de contacto piensan que lo mejor es dejarlas de utilizar en primavera y optar por las gafas para evitar o disminuir la incomodidad ocular derivada de las alergias estacionales. En este sentido Juan Carlos Martínez Moral (Presidente del CGCOO) recuerda que "los ópticos-optometristas realizan la adaptación de lentes de contacto en función de las necesidades visuales y el estilo de vida del paciente". Las lentes desechables diarias pueden ser la mejor opción para quienes padecen alergias oculares y en cuanto al resto de las lentes, la clave está en seguir unas correctas pautas de mantenimiento, ya que la limpieza y desinfección al final del día garantizan que no se formen depósitos en la lente que puedan acabar provocando incomodidad ocular.
Así mismo para evitar esto último también se deben evitar salidas a lugares con altas concentraciones de polen, mantener las ventanillas subidas cuando viajemos en coche, evitar la acumulación de polen en casa teniendo las ventanas cerradas y humedeciendo el ambiente, extremar la higiene diaria, lavarse las manos a menudo, evitar frotarse los ojos y utilizar gafas de sol para protegerse del polvo y del resto de partículas en suspensión así como de los peligrosos rayos del sol.
Fuente: Look Vision 106