lunes, 22 de agosto de 2011

Fatiga visual, un poquito de cultura visual para todos

Hoy en día, el culto al cuerpo y a la salud son una constante. Existen cientos de consejos, nociones y libros sobre cómo hay que cuidarse. El sedentarismo es malo pero el ejercicio excesivo también. Estamos más sanos si hacemos ejercicio, pero maniobras demasiado violentas pueden producir lesiones. El ejercicio también beneficia al corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos, el control del peso, etcétera. Esta idea general no se debe aplicar al ojo. No podemos pensar que hay que ejercitar el ojo para desarrollarlo y "fortalecerlo".
El ojo no es un músculo, aunque varios músculos intervienen en la localización y enfoque de las imágenes que continuamente están realizando ajustes involuntarios para localizar y enfocar objetos. Al igual que el corazón que tampoco padece agujetas aunque está trabajando continuamente, podríamos pensar entonces que lo que vendría bien sería dar más descanso a estos músculos que trabajan tanto, pero en realidad no es así. Mientras que una persona sana, si realiza un sobreesfuerzo físico puede acabar con agujetas, contracturas o incluso lesiones, en el ojo sano no pasa eso. Nunca tenemos agujetas, y las contracturas, espasmos y demás ocurren en ojos predispuestos. Sí que pueden presentarse síntomas de  fatiga visual, pero nuevamente tenemos que buscar causas concretas: no parpadeamos y se nos secan los ojos.
Por otro lado, el ojo es un órgano sensorial que proyecta en su interior una imagen, y la transmite al cerebro. La retina es el órgano fundamental del ojo, el resto del globo ocular está formado por un sistema de protección por un lado y de enfoque por otro. Las células de la retina son neuronas y las neuronas no se fatigan. De la misma manera que el cerebro no se "estropea" por pensar demasiado, ni uno se lo puede "lesionar" si está muchas horas estudiando, la retina no se deteriora por usarla. De esta forma, podríamos pensar que al igual que conviene estimular nuestra mente, y que leer y aprender es positivo para el cerebro, quizás a la retina y al nervio óptico le venga bien ejercitarlo. Pero es ciertamente difícil ejercitarlo más. Siempre que tengamos los ojos abiertos, está trabajando al 100%.
Con estas premisas podemos cuestionar algunas de las ideas más populares. Por ejemplo, las  cataratas, la vista cansada, la degeneración macular o el glaucoma son independientes del "trabajo" visual. Por leer mucho no se "gasta la vista", ni por hacerlo con mala iluminación. Lo que la gente llama "forzar la vista" puede producir fatiga visual, cansancio, etcétera, pero no se producen enfermedades.
Tampoco está claro que el "esfuerzo" visual afecte al hecho de llevar gafas. Quizá tenga alguna influencia en la infancia pero no en la edad adulta. Este esfuerzo puede poner de manifiesto la necesidad de usarlas como en algunas hipermetropías, pero definitivamente no es la causa de la aparición de dioptrías.

Autoprotección
Si bien tenemos pocas opciones en la cuestión de ejercitar o relajar los ojos, eso no quiere decir que los ojos no requieran cuidados.
La causa más frecuente de afectación ocular relacionada con el cansancio es la sequedad. El globo ocular está en toda su estructura excepto en la superficie que no cubren los párpados , de forma que esta zona está expuesta al polvo, humo, cuerpos extraños, etcétera. Un cuerpo extraño que impacte en el ojo, aun de pequeño tamaño y con poca velocidad, si tenemos la mala suerte de que una de esas motas impacta en el centro de la se puede producir una disminución de visión irreversible. Por eso, en las actividades de riesgo tenemos que proteger siempre los ojos.
Por otra parte, los golpes en el ojo pueden producir daños muy serios y en ojos con una  miopía  grande, tienen la retina más delicada, se puede  desprender  con más facilidad.
Cuando forzamos la vista, aunque no nos va a producir enfermedades graves, el esfuerzo visual mantenido, sobre todo el de visión cercana, puede producir fatiga visual. Para evitar estos síntomas, podemos tomar una serie de medidas. Sea cual sea la causa o causas que originen la fatiga visual, hay unas medidas generales que siempre ayudan a disminuir el problema. Tienen como ventaja que son remedios a nuestro alcance, no necesitamos un diagnóstico más concreto ni la colaboración del médico para llevarlos a cabo. Como inconveniente, es eficaz sólo en los casos leves o cuando se utilizan junto a medidas más enfocadas a la causa.
Iluminación correcta: Tiene que haber buena luz en el ambiente, evitando reflejos (sobre el papel o sobre la pantalla). Postura adecuada: A veces el cansancio visual está en relación con una fatiga general derivada de una mala postura. Realizar pausas: Haciendo descansos periódicos (cada 1-2 horas), apartando la vista y llevándola "a la lejanía".

Protección por el especialista
Otro tipo de medidas precisan de una aproximación específica por un oftalmólogo. Sequedad ocular: El tratamiento básico son las lágrimas artificiales. Defectos de refracción: Aquí las gafas cumplen la función, no sólo de permitirnos ver bien, sino de prevenir el cansancio de los ojos. Estrabismo latente: La solución en estos casos es más compleja, tiene diferentes aproximaciones y precisa la consulta con un especialista en estrabismo.

Descanso
El ojo también necesita su descanso diario. El no dormir lo suficiente sabemos que produce ojeras, ojos rojos, pesadez e incluso visión borrosa. La falta de descanso no produce ninguna enfermedad dentro del ojo ni dormir en exceso cura ninguna enfermedad ocular.
Aparte de estos consejos básicos, ¿Cómo prevenimos las enfermedades oftalmológicas? La prevención es útil en aquellas en las que se conoce la causa como la conjuntivitis alérgica si evitamos la causa de la alergia, las enfermedades contagiosas mediante medidas de higiene, etcétera. Pero para las enfermedades que más preocupan más que hablar de prevención debemos hablar de diagnóstico precoz. El mejor ejemplo es en adultos el glaucoma y en niños la ambliopía u ojo vago para los que un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado prácticamente aseguran un resultado excelente y su falta de detección incluso la ceguera.