viernes, 1 de abril de 2011

Importancia de protegerse de los rayos U.V.

Algunos de nuestros lectores se irán a esquiar  y otros se irán a la playa esta Semana Santa, a todos ellos se dirige este articulo en el que voy a intentar sintetizar algunas informaciones clave sobre las gafas de sol.
El articulo cobra aun más importancia si tenemos en cuenta que menos del 10% de la población es conscientede la importancia que tienen las gafas de sol para protegerse de los UV.

1.-   La nieve fresca refleja cerca de un 80% de la luz solar, mientras que la arena refleja un 20% y el agua lo hace entre un 10% y un 5%.

2.-   La radiación ultravioleta puede provocar dolores intensos de cabeza, conjuntivitis, y fotofobias anormales (intolerancia o temor a la luz), que se pondrán de manifiesto a lo largo de los años.
A corto plazo, unas 6 horas después de un día de deportes en la nieve, puede aparecer la oftalmia, llamada ‘ceguera de la nieve’ (aunque no implica pérdida de visión). Se trata de un problema de zonas de altitud que se debe a la exposición a los rayos ultravioletas B; por cada 1.000 metros de altura, los daños provocados por los rayos del sol aumentan un 15%. Se presenta como una queratoconjuntivitis: una inflamación de la conjuntiva (la membrana mucosa que cubre el blanco del ojo y la parte interior de los párpados), y de la córnea, y la sufren aproximadamente un 20% de los que practican actividades en la nieve.
Los síntomas son un fuerte dolor, la sensación de tener arena en los ojos, lagrimeo, fotofobia y espasmo de los párpados al contacto con la luz (que impide abrir los ojos), disminución de la agudeza visual y ojos rojos. Lo ideal para que la oftalmia no dure más de 24 horas es el reposo en la oscuridad, con los ojos cerrados o gafas muy oscuras o vendaje ocular; además de no frotar los ojos, pues pueden agravarse las lesiones de córnea. Del mismo modo, no es aconsejable llevar lentillas al menos durante 4 días.

3.-   La edad y el color de los ojos son dos factores de riesgo:
Los menores de 18 años, aun no han desarrollado completamente su cristalino, y pueden sufrir daños irreversibles
La gente cuyo color de los ojos: sea claro son siempre más sensibles que los oscuros.

4.-   La acción combinada del frío, la nieve, la niebla y el viento pueden hacer que microcristales de frío y nieve se proyecten contra la cornea y dañen gravemente el ojo.

5.-   Existen lentes con filtros especiales en función de tipo de actividad y situación meteorológica:
En entornos con poca luz y con niebla, las lentes amarillas, ámbar y doradas permiten ver mejor los desniveles del terreno;
Las lentes rosadas son excelentes en condiciones de baja iluminación, para días grises;
En situaciones de mucha luz, cuando el sol brilla, los colores oscuros, especialmente las lentes verdes y marrones, proporcionan comodidad para la vista;
Las lentes con revestimiento de espejo, se suelen elegir por estética, pero además ayudan a bloquear parte del deslumbramiento”.
Lo esencial, independientemente del color, es que las lentes sean de alto poder filtrante, con categoría 3 o 4 (que filtren al menos el 95% de los rayos ultravioleta). Por seguridad, lo mejor es elegir gafas de policarbonato que no dañen en caso de caída y, ocasionalmente, no está de más aplicar colirio protector antes de comenzar a esquiar.

6.-   La acción de la radiación UV sobe los ojos y la piel es acumulativa, es decir que se suma a lo largo de los años expuestos y se ve el daño en la edad adulta”

7.-   Que nadie lo olvide: en un día nublado también hay rayos UV.

8.-   Para encontrar unas gafas de sol que le garanticen una perfecta protección contra los UV debe usted dirigirse a una tienda especializada.
Independientemente donde las compre, exija siempre que le demuestren el certificado del fabricante que garantiza que las gafas o las lentes de sol que usted va comprar tienen la protección y la calidad que usted necesita.