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lunes, 26 de enero de 2015

7 cosas que debes saber para disfrutar de la nieve

Estamos en plena temporada de esquí. Los que tengáis por costumbre practicar deportes invernales como el esquí debéis ir bien protegidos.

Lo primero que hoy os vamos a dejar es un vídeo de Aramon, que como buenos expertos de la nieve os dejan unos consejillos esenciales.



1.-   La nieve fresca refleja cerca de un 80% de la luz solar, mientras que la arena refleja un 20% y el agua lo hace entre un 10% y un 5%.

2.-   La radiación ultravioleta puede provocar dolores intensos de cabeza, conjuntivitis, y fotofobias anormales (intolerancia o temor a la luz), que se pondrán de manifiesto a lo largo de los años.
A corto plazo, unas 6 horas después de un día de deportes en la nieve, puede aparecer la oftalmia, llamada ‘ceguera de la nieve’ (aunque no implica pérdida de visión). Se trata de un problema de zonas de altitud que se debe a la exposición a los rayos ultravioletas B; por cada 1.000 metros de altura, los daños provocados por los rayos del sol aumentan un 15%. Se presenta como una queratoconjuntivitis: una inflamación de la conjuntiva (la membrana mucosa que cubre el blanco del ojo y la parte interior de los párpados), y de la córnea, y la sufren aproximadamente un 20% de los que practican actividades en la nieve.
Los síntomas son un fuerte dolor, la sensación de tener arena en los ojos, lagrimeo, fotofobia y espasmo de los párpados al contacto con la luz (que impide abrir los ojos), disminución de la agudeza visual y ojos rojos. Lo ideal para que la oftalmia no dure más de 24 horas es el reposo en la oscuridad, con los ojos cerrados o gafas muy oscuras o vendaje ocular; además de no frotar los ojos, pues pueden agravarse las lesiones de córnea. Del mismo modo, no es aconsejable llevar lentillas al menos durante 4 días.

3.-   La edad y el color de los ojos son dos factores de riesgo:
Los menores de 18 años, aun no han desarrollado completamente su cristalino, y pueden sufrir daños irreversibles
La gente cuyo color de los ojos: sea claro son siempre más sensibles que los oscuros.

4.-   La acción combinada del frío, la nieve, la niebla y el viento pueden hacer que microcristales de frío y nieve se proyecten contra la cornea y dañen gravemente el ojo.

5.-   Existen lentes con filtros especiales en función de tipo de actividad y situación meteorológica:
En entornos con poca luz y con niebla, las lentes amarillas, ámbar y doradas permiten ver mejor los desniveles del terreno;
Las lentes rosadas son excelentes en condiciones de baja iluminación, para días grises;
En situaciones de mucha luz, cuando el sol brilla, los colores oscuros, especialmente las lentes verdes y marrones, proporcionan comodidad para la vista;
Las lentes con revestimiento de espejo, se suelen elegir por estética, pero además ayudan a bloquear parte del deslumbramiento.
Lo esencial, independientemente del color, es que las lentes sean de alto poder filtrante, con categoría 3 o 4 (que filtren al menos el 95% de los rayos ultravioleta). Por seguridad, lo mejor es elegir gafas de policarbonato que no dañen en caso de caída y, ocasionalmente, no está de más aplicar colirio protector antes de comenzar a esquiar.

6.-   La acción de la radiación UV sobe los ojos y la piel es acumulativa, es decir que se suma a lo largo de los años expuestos y se ve el daño en la edad adulta”

7.-   Que nadie lo olvide: en un día nublado también hay rayos UV.

LAS GAFAS QUE HOY TE RECOMENDAMOS

Bollé Gravity Mosaic
Ideal para total protección de tus ojos, especialmente en días de ventisca.


Adidas 196, es la gafa de uso intermedio. envuelve tus ojos y los protege, además a este modelo le podemos incorporar un suplemento para graduar. Toda la protección con corrección.


Oakley 9247, una gran protección tanto para nieve como para playa o ciudad. Montura versátil en cualquier lugar.






viernes, 16 de marzo de 2012

Práctica deportiva: actividades de alto riesgo para la visión

La práctica de deportes como fútbol, golf, baloncesto, tenis y atletismo sin la debida protección, puede provocar consecuencias que van de moretones, hemorragias y predisposición a cataratas, hasta desprendimiento de retina y  en casos graves pérdida del globo ocular.
Cada año tienen lugar cerca de setenta mil accidentes oculares relacionados con la práctica de algún deporte, en España, de los cuales más de la mitad requieren atención médica u hospitalización.

http://www.versport.com/ 
Paradójicamente el 90% de dichas lesiones pudieron haberse prevenido con el uso apropiado de protección ocular.
En la práctica deportiva los ojos son una de las zonas más vulnerables del cuerpo con un alto riesgo de sufrir unas lesiones. Sin embargo, tanto los deportistas amateur como los profesionales, suelen olvidarse de su visión, cuando deberían brindarle protección al igual que el usar cascos, rodilleras, coderas y otros elementos para proteger su cabeza y cuerpo.
Sean actividades de grupo como el fútbol y el baloncesto, o individuales como golf, ciclismo o footing, en todos los deportes siempre hay riesgo de sufrir lesiones durante su práctica, principalmente en actividades de contacto o que involucran el uso de instrumentos como pelotas.
Las lesiones oculares ocupan un importante porcentaje del universo de accidentes deportivos, tanto en quienes lo practican de manera profesional, pero mayormente en quienes lo hacen de forma amateur.
http://www.versport.com/ 
Los tipos más comunes de lesiones en los ojos son el golpe directo, las lesiones penetrantes y las lesiones por radiación proveniente de los rayos solares.
Los golpes directos pueden causar la mayoría de las lesiones oculares en el deporte, actividades como squash, badminton, tenis... El tipo de lesión depende del tamaño, la velocidad y la dureza del objeto que golpea al ojo, y van de una simple moretón, inflamación, hemorragias internas y fracturas, hasta catarata, desprendimiento de retina, daño al nervio óptico, y en casos graves, ruptura del globo ocular, con la probabilidad de pérdida de la visión.
Menos comunes, las lesiones penetrantes caracterizadas por rasguños y cortaduras, pueden ser provocadas por dedos, rotura de un lente u objetos afilados o puntiagudos que se inserten en el ojo. Dichas lesiones pueden variar de un arañazo en la parte frontal del ojo hasta laceraciones en el párpado o globo ocular.
Muy importante por los posibles riesgos a largo plazo son las lesiones por radiación, originadas por la exposición constante a los rayos ultravioleta solares, situación que afecta a quienes practican deportes al aire libre como golf, futbol, esquí, footing, ciclismo, tiro con arco, entre otros.
La exposición a los rayos UVA incrementa el riesgo de lesiones como quemaduras de la superficie ocular, aparición de cataratas, tumoraciones en la conjuntiva y lesiones en la retina como la degeneración macular relativa a la edad, eventos que pueden ocasionar debilidad visual y en algunos casos ceguera.
La clave para evitar riesgos oculares es mediante el uso de lentes de protección para reducir la frecuencia y gravedad de las lesiones. Los lentes protectores para actividades deportivas deben estar elaborados de policarbonato (material ligero y resistente a fuertes impactos).

Para deportistas que practican actividades al aire libre como el golf, el footing y el tiro con arco, es fundamental que usen lentes que bloqueen la radiación solar, como los lentes Transitions fotocromáticos, los cuales tienen la capacidad de bloquear el 100% la radiación UVA y UVB, y al adaptarse automáticamente a cambios prácticos, pues ayudan a reducir los molestos deslumbramientos: aspectos importantes para un buen desempeño en la actividad deportiva.










Fuente: Imagen Optica