miércoles, 24 de agosto de 2011

Por que no comprar gafas en la calle




Os recomiento leer este artículo antes de lanzaros a comprar gafas en los mercadillos
Esta situación que os voy a contar es fruto de mi imaginación, pero probablemente vosotros estéis familiarizados con ella, así que podría definirla como “una historia inventada pero con un gran parecido a la realidad”.

La historia comienza así:

“Llega la primavera, los primeros rayos de sol después del crudo invierno y esas ganas de estar en la calle, de salir y de pasear después de haber estado prácticamente encerrado en casa o en la oficina durante varios meses.
Y cómo no podía ser de otra manera, esos primeros rayos de sol me sorprenden sin que yo esté preparado para afrontarlos, ¿dónde habré dejado mis gafas de sol del verano pasado?, es que soy un desastre, cada año la misma historia, siempre pierdo las gafas. Pero ahora que lo pienso, mejor así ya que ahora tengo la excusa perfecta para comprarme unas nuevas”.

¿Dónde las compro?

Mira que casualidad, estaba yo pensando en ello justo en el momento que me estaba cruzando con un vendedor callejero que tiene un montón de modelos de gafas de sol a la última, todos expuestos encima de una manta en plena calle. Además, que carajo, el chico me parece simpático y le vendrá bien el dinero, así que haya voy.”
Esta historia ya la conocéis todos y cada año, puntual como el primer rayo de sol de la primavera, se repite. Pero yo me pregunto: ¿es consciente nuestro comprador de lo que acaba de hacer al comprar esa gafa?
Yo creo que no y lo creo por las siguientes razones:
1.-   Porque está comprando una falsificación, algo que es delito, que causa un prejuicio al fabricante del producto y que incentiva ese tipo de comportamientos;
2.-   Porque está comprando un producto cuya bajísima calidad puede provocarles serios problemas visuales;
3.-  Porque existen establecimientos especializados que venden gafas de sol perfectamente homologadas y con todas las garantías necesarias para sus usuarios. Se llaman ópticas y tiendas especializadas en gafas de sol;
4.-   Porque no está ayudando a ese chico tan simpático. Es el traficante que le explota quién se beneficia. Seguramente ese chico tan simpático ganaría mucho más si en vez de comprarle la gafa le pagásemos un bocata y una cerveza (cosa que yo a veces hago);
5.-   Porque la venta de esa gafa no genera ningún tipo de impuesto y por tanto es un prejuicio para nosotros mismos, al ir en detrimento de la recaudación que necesita el Estado para financiar los servicios que nos debe proporcionar (educación, infraestructuras, sanidad, etc). ¡ Cuidado¡, no hablo de cómo lo hacen los unos ni los otros, me refiero a la razón de ser de los impuestos.
Si de todas esas razones no hay ninguna que te convenza no lo entenderé pero lo comprenderé, cada uno con su vida y su dinero hace lo que le viene en gana, aunque desgraciadamente como en muchos otros casos sea en detrimento de los demás.
Antes de terminar voy a tratar una ultima cosa para convencerte:
si eres de los que piensan que la visión es el sentido mas importante  ¿por qué juegas a la ruleta rusa con ella?
Me interesa conocer vuestra opinión al respecto.

Fuente: Longitud de Onda